El hotel del Prado

Pocos lugares de Montevideo son los que nos trasladan hacia el esplendor de principio de siglo, como este fantástico edificio rodeado de maravillosos jardines.
El Hotel del Prado, obra de los arquitectos Juan Veltroni y Jules Knab, fue inaugurado el 15 de Setiembre de 1912 con una gran celebración en la antigua Quinta de Buschental.

El mismo se construyó sobre los cimientos del antiguo Hotel “El Recreo del Prado”, donde era tradicional que los recién casados de todo el país pasaran su luna de miel. El Hotel del Prado fue diseñado especialmente para salón de fiestas, casino, salón de té y restaurant, atrayendo a la Aristocracia de la zona, la cual se sentía identificada debido a la elegancia de la construcción.

La historia deja lugar al Hotel del Prado que actualmente conocemos, el cual fue reformado en el año 1998 anexando dos glorietas y ampliando las cocinas.
El Hotel se encuentra en una extensa área delimitada por las calles Carlos María Pena, Gabriela Mistral, Julio Mendilaharsu y Alfonsina Storni, en el Prado, un barrio de tradición Aristocrática que fue y es sinónimo de recreación, naturaleza y riqueza arquitectónica.
El edificio está considerado Monumento Histórico Nacional por la suntuosidad, originalidad y belleza de su ecléctica construcción. Sus jardines no sólo poseen maravillas naturales, sino que también son de gran belleza sus faroles, bancos, su trazado y sobre todo la fuente Cordier obra del escultor Francés Henrie Cordier.
Un monumento inaugurado el 25 de agosto de 1916, en el centro de la Plaza Independencia, y en marzo de 1922 trasladado a la terraza del Hotel del Prado.
Sus tres figuras femeninas, una de ellas sentada, y las otras reclinadas tocando con sus manos la de la figura central, simbolizan a los ríos Uruguay, Paraná y de la Plata.